Un baño nuevo empieza por lo que no se ve
La mayoría de los baños que hay que rehacer no fallan por la cerámica, sino por lo que está debajo: cañerías antiguas, desagües con poca pendiente o duchas sin impermeabilizar. Por eso, antes de elegir terminaciones, revisamos el estado de la instalación y te decimos con honestidad qué conviene cambiar y qué se puede mantener.
Cómo trabajamos un baño
- Visita y diagnóstico. Revisamos medidas, cañerías, desagües, ventilación y humedad. Si ya tienes ideas o fotos de referencia, muéstralas.
- Cotización clara. Te enviamos por escrito qué se hace, con qué materiales y en qué plazo. Puedes comprar tú los materiales o cotizarlos con nosotros.
- Demolición y gasfitería. Retiramos lo antiguo, renovamos lo necesario en cañerías y desagües y dejamos todo probado antes de cerrar.
- Impermeabilización y cerámica. Protegemos piso y muros de la zona de ducha antes de instalar cerámica o porcelanato.
- Artefactos y entrega. Instalamos WC, vanitorio, grifería y accesorios, sellamos, limpiamos y revisamos contigo el resultado.
Ideas que más se piden
- Cambiar la tina por una ducha amplia, más segura para adultos mayores.
- Porcelanato de formato grande para que el baño se vea más amplio.
- Vanitorio con mueble para ganar espacio de guardado.
- Grifería monomando, más cómoda y con menos mantención.
Si tu baño tiene manchas de humedad u hongos, cuéntanos: suele ser un tema de ventilación o de una filtración que conviene resolver antes de remodelar. Revisa también nuestra guía para detectar filtraciones de agua en casa.