Una buena pintura empieza por la preparación
Lo que distingue un trabajo profesional no es la última mano, sino lo que se hace antes: reparar grietas, empastar, lijar y sellar. Si se pinta directo sobre un muro en mal estado, a los pocos meses aparecen marcas, desprendimientos y manchas.
Interior
- Muros y cielos de living, dormitorios y pasillos.
- Baños y cocinas con productos para zonas húmedas.
- Puertas, marcos y guardapolvos con esmalte al agua.
Exterior
- Fachadas y muros perimetrales.
- Rejas y portones metálicos (con anticorrosivo).
- Aleros y tapacanes de madera.
Humedad y hongos
En invierno es común que aparezcan hongos en cielos de baños, esquinas de dormitorios y detrás de los muebles. Antes de pintar, los tratamos y te contamos si el origen es condensación (falta de ventilación) o una filtración que conviene reparar con un gasfíter.